Cuando todavía se escuchaban los bombos en la Plaza de Mayo y aún varias columnas de militantes no habían ingresado a la Diagonal Norte y aguardaban en la 9 de Julio, Plácido Domingo comenzó a cantar en el Obelisco. La gala estaba planeada para el 23 de Marzo, pero la lluvia impidió que se hiciera ese día. Así, la presentación del cantante lírico y director de orquesta español se superpuso a la conmemoración del Día de la Memoria.

Y este detalle podría pasar inadvertido, sino se hubiese insertado en la lógica misma de las tensiones entre el gobierno nacional y el porteño, en las cuales Plácido se metió de lleno.

El espectáculo del tenor madrileño del 23 de Marzo estaba planificado originariamente para llevarse a cabo en dos partes. Primero cantaría en el Teatro Colón para los abonados y habitués del coliseo, y luego haría su presentación para el gran público en la 9 de Julio, al pie del Obelisco.

Con lo que las autoridades de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no contaron fue con que el artista se comprometiera tan seriamente con la lucha de los músicos del Colón y prefiriera, entonces, suspender la función allí. Y es que la planta de músicos del Teatro hace mucho tiempo que está llevando adelante una lucha sindical que ni las autoridades del coliseo –su director, Pedro Pablo García Caffi- ni el jefe de Gobierno porteño -Mauricio Macri- parecen querer solucionar. Ya son más de seis meses los que la asamblea de músicos del coliseo porteño está de paro, reclamando por un aumento salarial que homologue los sueldos de las orquestas (la Estable y la Filarmónica) con otros organismos similares del país, como la Sinfónica Nacional y la Estable del Teatro Argentino de La Plata. Y no sólo no han obtenido una respuesta favorable a su reclamo, sino que, para empeorar las cosas, Macri criminaliza la protesta -refiriéndose a los músicos como patoteros y delincuentes-, los empleados sufrieron el cese de contratos de 41 músicos que no pertenecían a la planta permanente del Colón y los delegados de ATE están siendo demandados por 55 millones de pesos en carácter de resarcimiento por daños económicos causados por la medida de fuerza.

Ante estas circunstancias, el músico español se solidarizó con los trabajadores y sólo realizó la presentación al aire libre para las más de 120.000 personas que, se calcula, asistieron a la 9 de Julio para verlo.

La concurrencia fue muy variada. Entre la audiencia había personas mayores, viejos tangueros, jóvenes que volvían de la manifestación del 24 de Marzo y gente que pasaba por allí y preguntaba si el que cantaba era Pavarotti (quien murió en el 2007). Amén de un sinnúmero de vendedores de bebida y binoculares que, con sus particulares coros, hacían difícil escuchar cada canción.

Placido Domingo estuvo acompañado por la soprano argentina Virginia Tola, con coro y orquesta bajo la dirección del estadounidense Eugene Kohn. La presentación tuvo varios momentos álgidos: uno de ellos fue, por ejemplo, cuando el músico tomó la batuta para dirigir la orquesta que tocó “Aída” y que fue interpretada por el coro. Ésa fue la culminación de una serie de arias y óperas italianas y francesas que ocuparon la primera mitad del espectáculo. Balses y cansonetas españolas ocuparon parte de la segunda mitad del show. Los boleros y el tango quedaron para cerrar la noche, y el público agradeció las referencias a la música nacional.

Casi al finalizar el espectáculo Placido Domingo cantó “Granada” y su excelente interpretación despertó el aplauso generalizado y una ovación unánime. “El día que me quieras” fue el último tema del espectáculo. El tenor se despidió del público emocionado, entre aplausos y flores y de la mano de sus nietos pequeños.

La noche no estuvo exenta de las polémicas que habían atravesado los días previos a la presentación. El público ovacionó al tenor cada vez que éste hizo mención de la calidad de los músicos del Colón y los hizo ponerse de pie mientras los aplaudía. Y el abucheo fue generalizado cuando el presentador mencionó el patrocinio de este concierto por parte del Gobierno de la Ciudad. La referencia a la conmemoración del 24 de Marzo y su importancia en la historia argentina también mereció el aplauso del público.

María Laura Mazzoni – De la redacción.

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