The Mentalist (ver trailer) es una serie que más que destacar por la originalidad de la idea lo hace por la efectividad con la que aprovecha un esquema ya clásico.

Que las características del personaje principal son extremadamente similares a las del clásico Sherlock Holmes no debería de extrañarnos para nada, es la ya clásica receta de la novela detectivesca, aplicada sin cambiar demasiados puntos ni comas. Es más, creo que por seguir tan firmemente las características de esta receta la serie pudo imponerse de tal manera en el panorama internacional.

Ahora vamos por las características de la Serie. La trama principal nos muestra a varios personajes, pero se centra en el mentalista, tal como marca el título. Patrick Jane (Simon Baker) es un famoso psíquico televisivo, quien en su propio programa de televisión se burla del asesino en serie Red John haciendo alarde de sus capacidades especiales e indicando que podría encontrarlo con facilidad. Como consecuencia, Red John asesina cruelmente a la esposa e hija del mentalista, dejándolo como un fraude al no poder predecir el trágico suceso. Como consecuencia, Jane se retira de la televisión y tras una breve estadía en un neuropsiquiatrico ingresa al Centro de Investigaciones de California (CBI), con la intensión de utilizar sus poderes psíquicos para resolver casos criminales y principalmente, para seguir aportando en la búsqueda del asesino de su familia.

Patrick Jane en realidad no es mentalista, sino que tiene desarrolladas de forma increíble habilidades de deducción, manipulación, observación y a veces hipnotismo (aunque no sea ético interrogar a los culpables hipnotizados) , es como un Sherlock Holmes de nuestra época pero agudo, frío pero a la vez carismático que en muchas ocasiones se pasa de la raya y rompe algunas reglas para demostrar que tiene la razón. El resto del equipo lo forman Kimbal Cho (Tim Kang), Wayne Rigsby (Owain Yeoman), Grace Van Pelt (Amanda Righetti) y es liderado por Teresa Lisbon (Robin Tunney) quien marca los límites a Jane y la que tiene que arreglar los enredos en los que el sonriente mentalista se mete.

Si bien creo que la serie es entretenida y atrapante, hay que tener en cuenta que el protagonismo cae en exceso en el personaje de Patrick Jane, al punto que el resto parece estar a otro nivel. Sin embargo la producción del programa por lo visto debe haber visto algo similar, ya que comenzó a partir de la segunda temporada a insertar de una mejor y mayor manera las historias del resto de los componentes del grupo del CBI (Californian Bureau of Investigations), como así también los problemas que tiene la influencia de determinados personajes (ricos y políticos principalmente) en el desenvolvimiento de las investigaciones que realizan, haciendo de este modo aún más compleja la trama.

Lo que sí tenemos garantizada es su continuidad, ya que Warner Bros. firmó un contrato con Simon Baker para que protagonice hasta la séptima temporada (recién llevamos parte de la tercera), y a partir de la quinta temporada se integre a Bruno Heller (uno de los creadores de la miniserie Roma) en el equipo de producción.

En síntesis, The Mentalist es una receta clásica con muy buenos intérpretes, que se impone en el medio televisivo estadounidense, y de ahí para todos nosotros en diferido (se rumorea que TNT va a pasarla para Latinoamérica, ya que le compró a Warner los derechos de televisación). En síntesis, una vuelta a la vieja novela detectivesca.

Emmanuel Juan – De la Redacción

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