La utilización del pasado reciente para legitimizar o denostar actitudes, posiciones e ideologías se ha convertido en una forma de interpelación que ha hecho de las disputas políticas una affaire nacional. Una frase, una pose, alguna amistad juzgada non santa, puede devenir en un informe televisivo (sumando material obtenido de los archivos más recónditos) con pretensiones de enarbolar la bandera del periodismo de denuncia.

 Si bien esto ha servido -en algunos casos- para sacar a la luz los siempre viciados entramados políticos, también se ha llegado a un punto muerto signado por las revelaciones conspirativas.  Porque bajo la teoría de la conspiración todas las hipótesis son válidas, todo tiene su sentido (turbio, oscuro, malintencionado) y todo puede ser explicado (aunque a veces no se termine explicando nada). Es en esos informes donde queda fuertemente evidenciado el sesgo ideológico-partidario que implica “desempolvar” ciertos archivos y los beneficios de mantener otros bien guardados.

Pero como el objetivo aquí es tocar algunos nudos problemáticos, tiremos un poco de la soga  y hagamos un ejercicio de archivo. Por caso, tomaremos el monopolio sobre los medios de comunicación y la actitud frente a ellos de los últimos gobiernos nacionales.

Las primeras noticias que surgieron sobre la gestación del monopolio de telecomunicaciones hoy devenido en “la corpo” datan del 2001. En realidad, para entonces se estaba negociando la fusión de dos empresas de servicio de cable: Cablevisión y Multicanal (esta última del Grupo Clarín). Sólo eran rumores… hasta que cuatro años más tarde se concretarían bajo una operación que poco a poco empezó a hacer ruido, pero que en sus primeros años nadie impugnó ni impidió: parte de la empresa Cablevisión quedaba bajo el ala del Grupo Clarín. Nadie desde el gobierno cuestionaba esta concentración de empresas, que de hecho se aprobó gratamente. Pero, ¿cómo puede ser que un gobierno que defiende los derechos humanos ayude a una corporación dirigida por expropiadores de bebés durante la dictadura? Es que, más allá de la ironía, esta no era la forma con la que se leía en 2005 la relación Clarín-Gobierno. Clarín no era “la corpo”, era un aliado. Y mientras los titulares del diario de Herrera de Noble derrochaban alabanzas al crecimiento económico argentino, Néstor Kichner otorgaba por decreto una prórroga de 10 años a las licencias de servicios de radiodifusión.

 Algunos nudos seden mas fácil, pero con otros es más complejo. En el 2006, en las memorias anuales publicadas por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) dependiente del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, se desestimaba una denuncia en la cual se plantea la “falta de notificación de una operación de concentración económica”. ¿De qué trata esto? La denuncia apuntaba a cuestionar “la conducta anticompetitiva” y la “operación de concentración” que el Grupo Clarín estaba llevando a cabo al obtener el “100% del capital social de VLG Argentina, adquiriendo así el control conjunto de  Cablevisión, siendo esta última competidora de Multicanal (operador de  cable también controlado por el Grupo Clarín)”. Pero, luego de varios argumentos sustentados por las leyes que rigen al organismo, la resolución del ente estatal estipulaba que se debía “desestimar la denuncia”(1).

Lamentablemente (?) las memorias correspondientes al año de la fusión efectiva de estas empresas (2007) no figuran publicadas en la web de la CNDC. Pero, claro está, sabemos que alrededor del 6 de diciembre de ese año este organismo daba la aprobación administrativa para que Cablevisión adquiriera a Multicanal(2). Aunque presentó una advertencia, su director José Sbatella no obligó a Clarín a efectuar ninguna desinversión como requisito para concretar la fusión -cuestión normal en este tipo de negocios donde los procedimientos anti-monopólicos supuestamente están tan regulados-. Cuatro días después asumía la presidente electa Cristina Fernández, así que había temas más interesantes que la creación de un monopolio…

 La pauta publicitaria del gobierno en el diario era uno de los más importantes y hasta muchos argumentaban con felicidad que nuevamente capitales nacionales se estaban haciendo cargo de grandes empresas.

A partir del 2008, las cosas cambiaron. Resultó que el capital nacional también podía estar al servicio del “imperialismo”…La advertencia del dictamen de Sbatella repercutió (pero no fue la única causante) en el quiebre de esta fructífera pero corta relación. Por parte del gobierno se produjo la intervención en la CNDC, colocando en su dirección a un santacruceño: Ricardo Alberto Napolitani. La operación tuvo como propósito “castigar” al director saliente; es que Sbatella si bien aprobó en su momento la fusión de las empresas de cable, proponía ciertas restricciones necesarias para favorecer la competencia (básicamente que se desprendiera de la transmisiones exclusivas del fútbol)(3). Y esto fue inadmisible para Néstor Kichner, arguyendo que se podía sensibilizar a los directivos de Clarín al ver cuestionada su posición. Lo cual, a posteriori, sucedió.

Pero también hubo un cambio en la actitud del diario frente a la realidad política argentina. Había noticias que disgustaban al gobierno pero que Clarín comenzó a publicar: el prolongado conflicto con el campo sobre las retenciones, aumentos en los servicios, una caricatura de Hermenegildo Sabat donde están la presidenta (censura por medio) y su esposo compartiendo un mismo rostro, eran algunas de las evidencias del distanciamiento.

 Mientras el ex presidente activaba desde otros espacios de poder las denuncias sobre las mentiras de Clarín, el gran golpe por parte del gobierno se daría con la tan necesaria Ley de Medios (Ley 26.522 de Servicios Audiovisuales) y los comienzos de un ataque directo contra el Grupo. Las ofensivas finales se dieron utilizando pequeños caballitos de batalla: incorporación de CN23 a la grilla permanente, Paka Paka para todos, la estatización de las transmisiones de fútbol, etc. Aún el resto de los ataques podemos seguirlos por medio de las “editoriales” de 678

Seguimos tirando de la soga, pero ya no quedan tantos nudos. Valerse del “archivo” como forma de argumentar y defender cierta posición e ideología implica saber muy bien que terreno de discusión se está planteando. Hoy Clarín es el enemigo público numero uno, por el cual se interpelan a todas las personalidades que circulen por el escenario político. Nadie opositor al gobierno queda a salvo de ser vinculado con “la corpo”; y el gobierno nunca tuvo un vínculo con ella. Ésa es la realidad que está tratando de construirse.

 Pero, ¿dónde radica la paradoja de este método(?) de informar? Esencialmente en que el gobierno (como todo gobierno) necesita de sus propios medios de comunicación como espacios de información -paralelos a la oposición-, para las pautas publicitarias y, porqué no, para la “bajada” ideológica. Esta necesidad implica el acercamiento a empresarios de las telecomunicaciones que, por cierto, no se diferencian en cuanto codicia de poder de los Magnettos, Nobles Herrera y demás. Y sino, preguntémonos que rol cumple hoy Sergio Szpolski. Vinculado a los diarios El ArgentinoTiempo Argentino, 7 díasNewsweek Argentina, la Revista veintitrés y al canal CN23, y que en su momento fue el blanco de las acusaciones por malversación de fondos de la AMIA y otros tufillos en una editorial(4) (del 2004) del diario amigo del gobierno (sic) Página 12. Pero… mejor dejemos esto, que ya suena demasiado conspirativo…

 La verdad es que hoy en día tenemos muchos más conocimientos sobre el increíble crecimiento que tubo el Grupo Clarín durante los años de gobierno militar, y poco a poco iremos sabiendo más sobre las irregularidades cometidas durante los últimos gobiernos democráticos, más allá de que en 678 no lo podamos ver…

 Joaquín Marcos – De la redacción

1. http://www.cndc.gov.ar/memorias.htm#
2. http://edant.clarin.com/diario/2007/12/08/elpais/p-03601.htm
http://www.lanacion.com.ar/969144-se-aprobo-la-compra-de-multicanal-por-cablevision
http://www.perfil.com/contenidos/2007/12/07/noticia_0058.html
3. http://www.mecon.gov.ar/cndc/dictamenes/voto-presidente.pdf
4. http://www.pagina12.com.ar/diario/principal/index-2004-10-27.html
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