Victoria Baratta ya ha colaborado para nuestra revista en otra oportunidad. Victoria es historiadora y se especializa en la Guerra del Paraguay. Su objeto de estudio la ha llevado a relacionarse con colegas paraguayos a los que, ante los recientes acontecimientos políticos, consultó para comprender la realidad política paraguaya. Estos son los pareceres de dos jóvenes asunceños que participaron de la manifestación en contra de la destitución del Presidente Lugo. (María Laura Mazzoni- de la redacción)

La destitución del presidente de la República del Paraguay Fernando Lugo el viernes 22 de junio pasado constituye, a mi entender, un golpe institucional a la democracia del vecino país. Lo que otrora era llevado a la práctica por tanques y uniformados, hoy se desarrolla enmascarado en ribetes legales y justificaciones mediáticas. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner no demoró en hacer explícita su condena dentro del marco de la UNASUR. La entidad regional anunció también la posibilidad de emprender duras medidas contra el Paraguay. La reivindicación del latinoamericanismo se hace oír con fuerza entre los sectores progresistas de nuestro país. Sin embargo, son escasos los testimonios del pueblo paraguayo que se citan en estas tierras. En esta oportunidad  decidimos entrevistar a dos jóvenes asunceños que estuvieron en la Plaza de Armas el pasado viernes. La idea es poner en primer plano la especificidad de la realidad de la política paraguaya, para la mayoría de nuestros compatriotas, desconocida. Y escuchar  así las voces de su pueblo, muchas veces discordantes con una visión regionalista sin fisuras y con nuestras propias opiniones.

La entrevista fue realizada vía e-mail a Enrique Cosp, 23 años, estudiante de Historia de la Universidad Nacional de Asunción, sin filiación partidaria actual, y a Fabián Chamorro, 34 años, contador público, quien fuera activista en política desde el centro de estudiantes de la facultad y actualmente en movimientos culturales.

¿Qué los motivó a asistir a la plaza?

FCH: Mi motivo fue el de defender a un gobierno democrático contra lo que yo entiendo que es una dictadura parlamentaria. Yo me he manifestado tanto en el repudio por la asignación de fondos para operadores políticos, el tratamiento de desbloqueo de listas sábanas hasta lo del viernes. Yo no tengo problemas en manifestarme la cantidad de veces que sea necesario simplemente porque es nuestra única manera de expresarnos ante la nula existencia de representantes en el gobierno.

Fabián Chamorro y Enrique Cosp

EC: Porque estoy en total desacuerdo con el juicio político. En primer lugar estoy en desacuerdo con la decisión de destituirlo, es el primer presidente que accede al poder mediante una alternancia de signo político totalmente democrática y pacífica, y ni siquiera logra terminar su período de gobierno. Es una mancha vergonzosa sobre nuestra historia. En segundo lugar, es indignante el modo en que se llevó a cabo el juicio político. Un Parlamento desprestigiado y corrupto enjuicia al presidente cargándolo con acusaciones absurdas, iniciando y finalizando el trámite en alrededor de 24 horas; haciendo caso omiso de la repercusión que podría tener en la opinión pública nacional y en la comunidad internacional (un diputado que ahora es el nuevo Ministro de Obras Públicas calificó este domingo a la comunidad internacional como “bolaterapia”).

¿Cómo se organizó la movilización a la plaza de armas? ¿Qué grupos políticos y sociales identificaron?

FCH: La verdad que no te podría contestar con propiedad sobre quienes fueron las organizaciones, pero en la plaza pude ver banderas y consignas de centros de estudiantes, algunos sindicatos, campesinos llegados desde interior y mucho representante de la izquierda paraguaya. Dentro de esta última clasificación estaba gente del PMAS. El reclamo era el de respetar la voluntad popular expresado en las urnas y en todo momento repudiando la actitud del poder legislativo. Creo que eran aproximadamente 5.000 personas, quizá un poco más.

EC: La movilización a la plaza de armas se dio ya el jueves 21 en que la Cámara de Diputados discutió y aprobó el inicio del juicio político a Fernando Lugo, y fue espontánea, aunque la cantidad de manifestantes era bastante reducida. Incluso inicialmente hubo algunos (calculo que no pasaron de 20) miembros del Partido Liberal que se manifestaron a favor del enjuiciamiento al presidente. El viernes, cuando ya se empezó a tratar el juicio en la Cámara de Senadores, la cantidad de manifestantes fue muchísimo mayor y ya no se vio a ningún manifestante “pro destitución”.  Había gente que se identificaba y distinguía como miembros de partidos políticos que mantuvieron su apoyo al presidente Lugo, pude distinguir banderas del Partido País Solidario. También vi a un grupo –aunque muy pequeño- del Partido Humanista, había mucha gente con prendas verdes que según entiendo eran adherentes del Partido Tekojoja, estaban presentes los miembros de un grupo teatral, también vi una gran cantidad de campesinos, no sabría nombrar a las organizaciones campesinas que se adhirieron, con excepción de la Liga Nacional de Carperos. Al parecer varios grupos políticos y asociaciones campesinas se dedicaron a organizar y a movilizar a su gente, y supongo que fueron ellos los que montaron el escenario, pusieron los equipos de sonido, repartieron comida a los campesinos y manejaron otros detalles de la organización. Pero también cabe destacar la presencia de una gran cantidad de ciudadanos auto convocados, por lo que sería falso afirmar que la manifestación fue exclusiva de campesinos o de partidos afines a Lugo. Algo llamativo: Entre los oradores se encontraban parlamentarias de provincias del interior argentino. Según recuerdo, una era de Formosa y otra de Corrientes.

¿Coincidís con Fabián en cuanto a la cantidad de manifestantes?

EC: En cuanto a la cantidad de manifestantes, hay diferentes versiones que van desde los 5 mil hasta los 50 mil, la cantidad estimada suele variar mucho dependiendo de la posición de quien hace la estimación con relación a la destitución de Lugo. Tratando de ser objetivo y admitiendo primero que no soy muy bueno haciendo este tipo de estimaciones, diría que al mismo tiempo llegaron a concentrarse una cantidad de personas que seguramente fue superior a 10 mil pero que probablemente no pasó de 20 mil.

¿El reclamo era unificado o se entrecruzaban diferentes consignas?

EC: El reclamo de absolución a Lugo era generalizado y el repudio al Parlamento era generalizado, aunque no podría decir que todos los reclamos hechos fuesen compartidos por todos los presentes. Por ejemplo, una joven se atribuyó la representación de la juventud asunceña, a la que criticó por estar ausente, lo cual fue un tanto ofensivo porque estábamos muchos jóvenes asunceños en la plaza. Hay que tener presente que en esta manifestación, al igual que en todas las demás manifestaciones llevadas a cabo últimamente, se aplicó la modalidad de micrófono abierto, así que la cantidad y diversidad de oradores es amplia y es normal que algunos digan alguna que otra cosa que guste a algunos y no guste a otros.

¿Cuándo empezó la represión y a partir de qué momento? ¿Qué formas adoptó? ¿Hubo heridos?

FCH: La represión fue breve e inmediatamente posterior al veredicto del senado. La gente se replegó y posteriormente volvió a la plaza ya en menor número. No hubo heridos de consideración.

EC: La represión empezó ya después de anunciada la destitución de Lugo. La multitud permaneció en la plaza, yo estaba relativamente cerca del medio cuando de repente escucho una detonación y veo humo blanco saliendo de una granada de humo, a eso le siguieron otras detonaciones y más humo, lo que desató un desbande en forma de estampida de los manifestantes. A los que estaban más adelante los carros hidrantes les arrojaron chorros de agua. Pude ver gente afectada por los gases lacrimógenos –es decir, especialmente afectada, a todos los presentes nos afectó-, desmayados, gente vomitando, gente que caía al suelo empujada por la multitud. Muchos niños se separaron de sus familias y se perdieron en el momento. También habían ancianos que tuvieron que correr como pudieron, uno de ellos era el sacerdote jesuita Bartomeu Meliá, un octogenario recientemente condecorado por el Congreso. Aún así, afortunadamente no hubo heridos de gravedad, al menos no que yo sepa. Inicialmente yo creí (como muchos otros) que la represión se inició con la intención de disolver la manifestación para sacarle ese peso de encima al Congreso y al nuevo presidente. Más tarde pude ver filmaciones que mostraban que algunos manifestantes en un arranque de nerviosismo derribaron unas vallas colocadas por la policía entre la plaza y el edificio del Congreso. Aún así el proceder de la policía fue torpe y desproporcionado, podrían haber controlado la situación manteniendo el cordón policial detrás de la valla, sin necesidad de reprimir a miles de ciudadanos reunidos pacíficamente.

Hace poco más de un mes se habían producido también algunas manifestaciones a favor del desbloqueo de las listas sábanas…

EC: En relación al rechazo al desbloqueo de las llamadas “listas sábanas”, personalmente considero que la solución pasa más bien por una reforma de la conciencia ciudadana y la aplicación del voto castigo, y no tanto por la modificación del sistema de elección; pero si, el desbloqueo se volvió una causa popular porque se relaciona su aprobación con la futura desaparición de tantos personajes repudiados que conforman nuestro Congreso, y generó manifestaciones hace un par de semanas, pero estas últimas no tuvieron relación directa con esta iniciativa.

¿Cómo fue la llegada de Lugo al poder? ¿Votaron a Lugo para presidente?

FCH: Lugo llegó de la mano de varios pequeños movimientos, en su mayoría de izquierda y de centro, con la alianza del Partido liberal, centenario y el segundo en importancia en Paraguay. Era la figura que podía hacer frente a la maquinaria del Partido Colorado, los años de gobierno de este último ayudaron a que la gente cansada elija al ex obispo. Yo no lo voté.

EC: Lugo accedió al poder mediante la siguiente coyuntura. El Partido Colorado estaba dividido debido a la liberación de prisión del General Oviedo, líder del UNACE. Si bien el UNACE oficialmente no forma parte del Partido Colorado, la inmensa mayoría de sus afiliados y simpatizantes son originarios del Partido Colorado, de hecho inicialmente el UNACE era un movimiento colorado (Unión Nacional de Colorados Éticos). Así que la masa electoral colorada dividió sus votos entre la candidata colorada Blanca Ovelar y el candidato del UNACE, Lino Oviedo. En contraste, la oposición tradicional al Partido Colorado (o al menos la mayor parte de la oposición) se unificó tras la figura de Lugo. Muchos colorados afirman que fueron los colorados descontentos quienes hicieron la diferencia a favor de Lugo, no dudo de que muchos colorados votaran a Lugo, pero no creo que estadísticamente hayan marcado una diferencia importante.

¿Se sintieron representados o decepcionados por su gestión?

FCH: Para mí Lugo fue el mejor presidente de la era democrática, sus números lo avalan.

EC: El clima de esperanza generado por Lugo y la idea de la alternancia política luego de 60 años de hegemonía colorada fue impresionante. Yo voté por Lugo, principalmente por considerar que la caída del Partido Colorado, un partido corrompido hasta la médula, que sostuvo a la dictadura más larga de nuestra historia y no hizo ni el menor amague de renovación y autocrítica; era una prioridad nacional. Finalmente el gobierno de Lugo me decepcionó bastante, no sólo por los defectos personales del presidente sino también (y más importante) porque se repitieron muchos vicios del pasado y no se generaron cambios con una profundidad equivalente o siquiera similar a lo que demandaban mis expectativas. Sin embargo, aún así considero que su gobierno fue mejor que los gobiernos colorados que le precedieron.

¿Cuáles fueron los principales aciertos y errores del gobierno de Lugo? ¿Cuál fue su momento de mayor y menor popularidad?

EC:  El momento de mayor popularidad de Lugo se dio cuando asumió el 15 de agosto de 2008 y en los primeros meses que siguieron a su asunción. Derrotó al desprestigiado Partido Colorado, pregonaba un discurso de cambio, renunció a su salario presidencial, etc. Todo esto le dio un nivel de aprobación muy elevado. Principales aciertos y logros de Lugo: Eligió un buen equipo económico con el Ministro de Hacienda Dionisio Borda a la cabeza, quien gozó de bastante aceptación entre los gremios empresariales y miembros de la oposición. Instauró la gratuidad de la salud pública y mejoró el servicio en hospitales públicos, además de expandir la cobertura médica a comunidades que antes se hallaban aisladas; liberó el acceso a la fibra óptica de internet para el sector privado, deshaciendo así el innecesario monopolio estatal sobre internet; negoció exitosamente con Brasil una mayor compensación a Paraguay por la cesión de energía de Itaipú (de 120 millones de dólares pasó a 360 millones); creó la TV Pública, amplió y mejoró el equipamiento de la Policía Nacional, intensificó la lucha contra el EPP (aún así la oposición lo trató de cómplice del grupo para desprestigiarlo), un subsidio a las familias más pobres bajo condición de que tengan las vacunas de los niños al día y los mantengan asistiendo a la escuela, etc. También tenía otros proyectos interesantes en mente que no pudo concretar por falta de apoyo político de parte del Congreso, como ser la implementación del Impuesto a la Renta Personal, la aplicación de un impuesto a la exportación de soja, la construcción y puesta en funcionamiento del Metrobus en Gran Asunción, la modernización de los aeropuertos de Asunción y Ciudad del Este mediante concesión a una empresa especializada, entre otras cosas.

FCH: Para mí su mayor acierto fue el del Ministro de Hacienda, depuró nuestras arcas, modernizó la función del ministerio más importante del país y con eso pudo cumplir siempre a tiempo con nuestros compromisos tanto nacionales como internacionales. Definitivamente lo anterior ayudó a que se alcanzará casi la gratuidad en el servicio de salud, la mejora y ampliación en rutas, etc.

¿Y los principales errores?

EC:  La incoherencia practicada como obispo al predicar los preceptos del catolicismo desde el púlpito mientras violaba su voto de castidad teniendo hijos con varias mujeres, agravada por el hecho de haber negado a sus hijos inicialmente, provocaron escándalos,  lastimaron su imagen y en consecuencia la de su gobierno.  Cometió muchas torpezas, como destituir a ministros vía mensajes SMS, sacó a algunos funcionarios competentes y puso a otros con malos antecedentes; otorgó mucho callando, no supo defender adecuadamente sus logros ni defenderse de los ataques de la prensa y la oposición; no hizo lo suficiente para mantener una buena relación con el Partido Liberal, su principal sostén en el gobierno. También se otorgó a la oposición muchas oportunidades válidas para criticar al gobierno, tal es el caso del uso de instalaciones militares para un encuentro internacional de la juventud socialista.

¿Cuál es la lectura que hacen sobre la masacre de Curuguaty? ¿Qué tensiones sociales y políticas expresa? ¿Qué incidencia creen que tuvo sobre la destitución de Lugo?

FCH: La masacre de Curuguaty es resultado de la radicalización de sectores campesinos y la casi nula utilización de inteligencia policial, sino ocurría ahí, iba a ocurrir en otro lugar, con el gobierno que sea. La problemática de la tierra en Paraguay ya va a cumplir 150 años, y ése es el verdadero problema de fondo. Tuvo mucho que ver con la destitución de Lugo, primero porque éste no cambió automáticamente al Ministro del Interior y a su comandante en la Policía, y segundo porque, una vez que renunció ese ministro, designó a uno que era resistido por igual en el Partido Colorado y en el Partido Liberal.

EC: La masacre de Curuguaty, triste primeramente por las víctimas cuyas vidas se cobró, y triste más tarde por el manoseo político de este episodio perpetrado por oportunistas que no tuvieron pudor en lucrar políticamente con la sangre de compatriotas; es reflejo de una situación de extrema desigualdad en la cual existen campesinos sin tierra mientras al mismo tiempo existen grandes terratenientes que gozan de la posesión de 8 millones de hectáreas obtenidas ilícitamente. Este episodio sirvió como pretexto para la destitución de Lugo, pero los motivos reales parecen ser otros. Según comentan políticos y analistas, la iniciativa provino del precandidato presidencial colorado Horacio Cartes, quien gestionó la iniciativa del juicio político primero en su partido y luego ante el UNACE y el Partido Liberal. Su motivación –según dicen- sería la de neutralizar a su rival Lilian Samaniego, actual presidente del Partido Colorado y también precandidata a la presidencia, quien supuestamente tendría algún tipo de pacto con Lugo. Blas Llano (presidente del Partido Liberal) me parece a mí se sumó por una cuestión un tanto emocional. Lugo lo saca a Carlos Filizzola, su Ministro del Interior, y lo pone a Candia Amarilla en su reemplazo. Candia Amarilla es un colorado que hasta hace poco fue Fiscal General del Estado, no tiene muy buenos antecedentes e incluso en los primeros tiempos del gobierno se lo acusó de estar metido en una conspiración contra el gobierno. Blas Llano y los liberales exigen a Lugo que lo saque a Candia Amarilla, Lugo se niega a acceder al pedido y a continuación le hacen un juicio político que termina con su destitución. Estoy bastante convencido de que si Lugo accedía al pedido del Partido Liberal y evitaba irritar a su dirigencia, hoy seguiría estando en la presidencia.  Así que lo de la masacre de Curuguaty fue un pretexto, no un motivo real.

En mi opinión, y en la de muchos otros argentinos, lo que ocurrió el viernes fue un golpe de estado ¿Están de acuerdo con esta visión? ¿Por qué? ¿Cómo calificarían al juicio político que se llevó a cabo?

EC: Habiendo aclarado mi completo rechazo a este procedimiento, también quisiera aclarar que pese a todo, me parece que se ajusta a lo establecido en la Constitución Nacional y no significa un golpe de estado. Lo que hicieron los parlamentarios es una barbaridad, pero es una barbaridad legal.

FCH: No fue un golpe de estado, se cumplió la constitución nacional e incluso Lugo acepto la decisión del senado, sin embargo, el proceso no fue el debido, se le dio a un Presidente de la República menos de 24 hs. para armar su defensa, no se presentaron pruebas de las acusaciones (las presentaron, pero eran recortes de periódicos) y jamás se cumplió con la presunción de inocencia.

¿Qué perspectivas políticas ven a futuro? ¿Consideran posible que se restituya a Lugo?

FCH: Lastimosamente Franco ya es el presidente del Paraguay, se pisoteó la voluntad popular, y fue pisoteado por lo peor de la clase política paraguaya, sus parlamentarios. No veo posible la restitución de Lugo, creo que nuestra constitución no prevé adelantar elecciones (no soy abogado) pero ante la presión internacional no sé realmente que pasará. El Partido Colorado va sólo en las elecciones, no necesita alianzas para ganar, y creo que es el que se va a imponer nuevamente. El juicio político fue el suicidio del Partido Liberal, no sé qué movimiento o partido se animaría nuevamente a formar una alianza con ellos luego de este hecho.

EC: Jugando un poco a la  futurología, yo diría que este nuevo gobierno se va a mantener hasta las próximas elecciones, que probablemente serán en abril de 2013, y Lugo no va a retornar al poder. Alternativas a los partidos tradicionales existen pero sus chances de ganar la presidencia y/o conseguir un espacio protagónico en el Congreso en las próximas elecciones son reducidas. Además, en este momento todos los sectores provocaron una profunda desilusión. En este momento yo, al igual que muchísimos otros paraguayos, tengo la certeza de a quienes no voy a votar en las próximas elecciones, pero me encuentro con una incertidumbre total cuando se trata de a quienes voy a votar. Acá el gran ganador es el Partido Colorado. Como dije antes, la fórmula ganadora del 2008 fue el Partido Colorado dividiendo sus votos entre el candidato colorado y Lino Oviedo, y la oposición al Partido Colorado unida en su mayoría. Esa unión para enfrentar al Partido Colorado ya no se puede dar, los liberales mataron toda posibilidad de alianza al apoyar este juicio político. Puede ser que los liberales logren aliarse con Lino Oviedo, pero dudo que esa alianza logre ganar, y si lo hace no creo que su gobierno exhiba mayores diferencias con sus predecesores colorados, exceptuando el color de pañoleta que sus dirigentes se pongan en el cuello.

¿Cómo toman la postura de condena de UNASUR y las decisiones políticas de las presidentes de Brasil y Argentina?

FCH: Los países extranjeros y los bloques tienen la potestad de reconocer o no a este gobierno, siempre y cuando no tomen decisiones que lesionen de alguna manera a los paraguayos.

 EC: No puedo evitar sentir cierta simpatía hacia el llamado de atención que hace la comunidad internacional a nuestro Parlamento, señalándole la desfachatez en la que incurrieron. Eventualmente, sin embargo, los demás países deberían reconocer al nuevo gobierno. No encuentro ventajas prácticas para el Paraguay con estas medidas punitivas, y como dije antes, la destitución de Lugo fue una barbaridad, pero fue una barbaridad legal, no fue un golpe de estado. Pero agrego también lo siguiente. La aplicación de medidas muy severas a Paraguay a modo de castigo por esta destitución, podría tener un efecto contraproducente. Se escuchan y leen ya muchos mensajes mencionando una nueva “Triple Alianza” contra Paraguay, se habla de que los partidarios de Lugo tanto critican el imperialismo pero ahora celebran el imperialismo de UNASUR, que Paraguay es un país libre y soberano y por lo tanto otros países no pueden ir en contra de una decisión del Congreso paraguayo. Y así se hacen discursos varios que buscan alimentar un ánimo nacionalista. Si las sanciones son severas y prolongadas tal vez las mismas tengan por resultado una mayor adhesión popular al nuevo gobierno como reacción a la intervención extranjera. Un pequeño susto al nuevo gobierno para que los oportunistas desestabilizadores no la saquen tan barata, me parece aceptable, pero creo que pronto deberían moderarse.

Victoria Baratta –Columnista invitada

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